domingo, 29 de abril de 2012

Alplax

Leé el fragmento del cuento Alplax, de Martín Rejtman y después contestá las preguntas:

Ana toma media pastilla y se acuesta sobre el acolchado de su cama 
sin intenciones de dormir.Son las siete de la tarde y afuera es otoño. En la casa la calefacción está encendida a pesar de que todavía no hace tanto frío. Acostada, Ana tiene los ojos abiertos y mira fijo el techo sin hacer ningún esfuerzo. Hay una mancha de humedad en una de las esquinas y tres o cuatro estrellitas adhesivas plateadas pegadas al techo que venían con el departamento y nadie se molestó en sacar. Cada tanto se escuchan algunos ruidos que vienen del piso de arriba: alguien que parece correr un mueble y los graves de una música que apenas se reconoce. Cuando se abre la puerta de la casa y entra su padre, Ana lo oye pero es como si no lo percibiera. Desde que se acostó la luz de la tarde empezó a bajar y ahora su habitación está en penumbras.
Un poco más tarde Ana se despierta transpirando. Tiene la cara roja. En el departamento hay calefacción de losa radiante, no hay forma de controlarla. Desarma la cama con un poco de violencia, lleva las sábanas al lavadero y las pone en el canasto de la ropa sucia. En la cocina encuentra el televisor sintonizado en un noticiero y lo apaga. Saca la cajita de Alplax del armario y se guarda dos pastillas en el bolsillo de los vaqueros.

Afuera es de noche. En su misma cuadra se encuentra con Gabriela, que está sentada en la entrada de un local cerrado con la perciana baja. Gabiela fuma un cigarrillo y con un gesto le ofrece uno a Ana.

-¿Son rubios o negros? -pregunta Ana, al mismo tiempo que se sienta al lado de Gabriela.

-Negros.

Ana hace un gesto afirmativo. Gabriela enciende un nuevo cigarrillo y se lo pasa. A unos metros de ellas, en un cantero de la vereda junto a un árbol, hay un gato gris que descansa demasiado tranquilo. Parece dormido, pero cada tanto parpadea y deja los ojos entreabiertos.

Ana y Gabriela fuman cada una su cigarrillo negro. Al principio parece que se turnaran: cuando una da una pitada la otra ya está largando el humo. Hasta que las dos dan una pitada al mismo tiempo y
a partir de ese momento Ana y Gabriela siguen fumando sus cigarrillos de manera sincronizada.

Contesta las preguntas:

1) ¿Cuántos personajes aparecen en esta escena? ¿Cuáles son sus nombres? ¿Qué hace cada uno de ellos?

2) ¿En qué estación de año suceden los hechos?

3) ¿Por qué Ana no puede apagar la calefacción?

4) ¿Quién está mirando televisión?

5) ¿Dónde guarda Ana las pasitillas de alplax?

6) ¿Qué hacen Ana y Gabriela mientras el gato descansa?

7) ¿Y vos? ¿Durante qué hora te acostas y a qué hora te levantás? ¿Y los fines de semana? ¿Tenés problemas para dormir?